Que malparida mi hermana, como siempre cuando me regalo esa camisa negra, tan bonita, que bien me queda tan entallada, me la puse ayer para ir al concierto, la camisa negra y como era al aire libre me llevé una chacheta, sabeis de que color? pues tambien negra, y ya alguien me dijo con razon que el negro ni tan siquiera para ropa interior, cuanta razon tenia, el concierto bien aunque mucho mejor la cena.

Por la noche hice la meditación del arbol, tal como me enseñaste Gerardo, Gerardo, ya ves que hago los deberes, y cual seria mi sorpresa, solo sentí en mi paisaje interior un árbol quemado, completamente quemado, carbonizado, tu sabes lo que es eso? senirse así, tu sabes el dolor interno?, luego intente imaginarme, como Machado que un pequeño brote verde salia de mi tronco quemado, pero era imposible, no lo veía, el tronco era negro, sin raíces, al final me rendí a la visión y pensé para mis adentros, aceptaló, eres así, todo se acabò, Y lloré amargamente, me rendí al dolor, entonces al cabo de poco la imagen cambió y se convirtió en un tronco, sin desarrollar pero muy grueso y con unas raíces vivas que casi se movían, tan gruesas..., como me sorprendió tanto quise para atención y la imagen desapareció.

Ahora pienso que mucho tiene que ver con esa imagen del arbol quemado la camisa negra que llevé la noche del concierto, tan negra, me quedaba tan bien, tan elegante el color, pero oye, ya no más ya no más ya no la necesito más, ostras, que sensación tan fuerte.

Gerard envíame energía para que pueda superar este paso, hace muchos días que sueño con incendios, que siento el fuego dentro de mí, tengo tanto calor.. no lo puedo soportar.

Y tú, pensarás en mí como yo en tí? Ojalá, ojalá que sí.